El pasado fin de semana vivimos una rodada que nos recordó por qué rodar en KTM es mucho más que salir a dar una vuelta: es compartir camino, aventura y buena vibra. Así se vivió la rodada KTM Ferbel rumbo a Valle de Bravo, una experiencia perfectamente organizada y pensada para que todos disfrutáramos al máximo.
Punto de encuentro y salida
La cita fue temprano: 7:00 a.m., con el objetivo de salir alrededor de las 7:30 a.m. (aunque ya sabemos que entre saludos, ajustes y fotos, terminamos arrancando cerca de las 8:00 a.m. 😅). Desde el inicio se dieron indicaciones claras sobre quién encabezaba el grupo y quién cerraba la rodada, asegurando que nadie se quedara atrás o se perdiera en el camino.
En Coapa se repitió la dinámica: horarios definidos, instrucciones claras y todo listo para continuar de forma ordenada y segura.
Ruta y organización en camino
Más adelante, los dos grupos se reunieron en Las Alas de la Marquesa, desde donde partimos juntos alrededor de las 9:00 a.m.. El trayecto fluyó de gran manera y llegamos a nuestro destino en Valle de Bravo cerca de las 11:00 a.m., disfrutando cada kilómetro del recorrido.
La rodada se caracterizó por una excelente coordinación, manteniendo siempre el enfoque en la seguridad y el disfrute de todos los participantes.
Llegada a Valle de Bravo
Al llegar, el lugar contaba con todas las amenidades necesarias para descansar y recargar energía: baños, estacionamiento y un espacio ideal para comer. Esto permitió que cada rider pudiera relajarse y disfrutar del entorno.
Una vez ahí, cada quien realizó el recorrido a su propio ritmo y conveniencia, ya que el ascenso podía hacerse caminando o a caballo. El tiempo estimado para subir fue de aproximadamente una hora y media, lo mismo que para el descenso, permitiendo que cada participante viviera la experiencia a su manera.
Regreso y cierre de la rodada
La salida del lugar fue alrededor de las 3:30 p.m., dando la opción de regresar en grupo o en caravana, según la preferencia de cada quien. Un cierre perfecto para un día lleno de aventura, compañerismo y paisajes increíbles.
Más que una rodada, una experiencia KTM
Esta rodada a Valle de Bravo fue un claro ejemplo de lo que buscamos en KTM Ferbel: rodadas bien organizadas, rutas increíbles y una comunidad que comparte la misma pasión por las motos y la aventura.
Si te la perdiste, no te preocupes… vienen muchas más. Mantente pendiente de nuestras redes y sé parte de la próxima experiencia KTM.
KTM Ferbel – Listos para la aventura.















