Una ruta real para una adventure real
No quise estrenar la KTM 390 Adventure R 2025 con una rodada tranquila. La llevé directo a donde este tipo de motos deben demostrar de qué están hechas: terreno off-road real, polvo, piedra suelta y caminos exigentes.
La ruta inició en Tlalmanalco, recorriendo aproximadamente 45 km por las faldas del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, dentro del parque nacional. Un escenario ideal para poner a prueba una moto de aventura ligera en condiciones reales, lejos del asfalto perfecto.
Terreno: polvo, lodo y piedra suelta
Desde los primeros kilómetros el camino se volvió interesante. Polvo profundo, de ese que levanta nubes densas y reduce la visibilidad casi por completo; tramos con lodo, algo de hielo por la altitud y muchísima piedra suelta.
No fue una ruta extremadamente técnica, pero sí lo suficientemente demandante como para conocer a fondo el comportamiento de la KTM 390 Adventure R 2025 en off-road y sacar conclusiones claras sobre su enfoque.

Electrónica que sí suma en el off-road
Uno de los grandes aciertos —especialmente si vienes de la 390 Adventure anterior— es que las asistencias electrónicas se mantienen configuradas incluso después de apagar la moto. Ajustas una vez y listo.
En manejo fuera de camino, este detalle marca una gran diferencia: menos distracciones y más control cuando el terreno se complica.
Llantas y chasis: confianza desde el primer metro
Las Mitas Enduro Trail E07+ que equipa de serie ofrecen muy buen agarre en distintos terrenos. Se sienten especialmente sólidas en piedra y piso firme, y cumplen correctamente cuando el terreno se vuelve suelto.
La altura al suelo y el recorrido de suspensión se notan desde que te subes, pero lejos de sentirse torpe, la moto está muy bien balanceada. Rodando de pie, tanto en subidas como en bajadas, transmite estabilidad y seguridad.
El chasis estrecho y el carenado delgado facilitan mucho el movimiento del cuerpo, permitiendo cargar peso y acomodarte rápido según el terreno. En curvas de terracería es donde más sonrisas saca.

Suspensiones: trabajo honesto y predecible
Las suspensiones cumplen con lo que prometen: confianza y control. Realicé algunos ajustes en compresión y rebote, aunque en este tipo de ruta no fueron tan evidentes. Todo indica que en un entorno más controlado se les puede sacar todavía más provecho.
Motor: usable, dócil y efectivo
El motor entrega justo lo que se espera de una adventure ligera:
- Buen empuje sin ser agresivo
- Excelente respuesta a bajas velocidades
- No obliga a abusar del clutch en zonas técnicas
No busca ser radical, pero tampoco se siente limitada. Para rutas mixtas y off-road real, la entrega es muy acertada y fácil de aprovechar.
Comportamiento en carretera
Ya en asfalto, la KTM 390 Adventure R 2025 se muestra estable y bien plantada. No es una moto pensada para devorar autopistas durante horas, pero se defiende bien en trayectos medios.
La protección contra el viento es mejor de lo esperado y, en carreteras sinuosas, vuelve a destacar: los cambios de dirección son rápidos, naturales y requieren muy poco esfuerzo.
Conclusión: una verdadera evolución off-road
Después de este primer día entre polvo y volcanes, queda claro que la KTM 390 Adventure R 2025 tiene un enfoque mucho más marcado hacia el off-road.
Es una evolución sólida frente a su antecesora y una excelente opción para quienes buscan una moto de aventura ligera, ágil, fácil de manejar y realmente capaz fuera del asfalto.
En el mundo real, es una moto que cubre el 90 % de las necesidades de cualquier aventurero que quiere salir del asfalto sin complicarse de más.




